domingo, 1 de abril de 2012

Jour des Morts

Deambulo en estas noches harapientas    
Con una sonrisa extinguiéndose en mis labios,    
Como pozos mis ojos carcomen la noche    
Devoran el espacio donde se diviso una sombra,
con un nombre escrito, el cual no recuerdo.    
Abro mis fauces y trago,
hasta el silencio que clama    
Por las sonrisas apagadas que yacieron suicidándose en la nada.          
Los gritos se desploman en las veredas húmedas tras la lluvia    
Y cientos de hojas se arrastran como gusanos salvajes    

Por las estancias vacías del recuerdo.    
Nada poseo,
solo la lenta marca que me sigue desde mi nacimiento,    
Desde que la gente hablaba con vos fría y pausada    
Acerca de mí.    
De mí partida o llegada.    
De cuando en ves,
suelo dirigir las almas congeladas por este mundo cobarde.    
Por este mundo ruin y cruel,    
Que rompe los sueños, como en las mañanas frías se suele romper la escarcha.          

Todos han de llegar aquí, mas el tiempo es solo un suspiro    
Donde creen anudar sueños y virtudes    
Esa irrealidad es la tierna despedida de este mundo que se descascara,    
Poco a poco.    
Todos han de dar el último y preciado suspiro    
Y arrojarse a los brazos de la eternidad,
podré llevarlos cogidos del brazo.    
Mas no comentar mis negros sueños,
donde el mundo arde    
Donde el mundo se pierde y no es más que una quimera.          

Más con angustia y dolor miro a sus ojos encantado con el peso de una existencia que se desborda en vida.    
Ese que se ve pasando la valla de los sueños,    
Donde reposan sobre el pensamiento,
siendo este, el cielo.    
Descanso de heroica batalla lidiado en un leve suspiro.


Quimera

Un espacio,
Un pequeño rincón de la habitación me pertenece,
Donde recuesto mis pensamientos,
Donde el agua fluye por las paredes y se transforma en cascadas amenazadoras que intentan destrozar las palabras que forman un puente,
Entre mis ideas y la luz de cometas extinguiéndose en el negro cielo.
Yo solo divago,
Acumulo frases que mueren asesinadas por las negras hormigas,
Despedazadas en el piso de la habitación.

La que contiene y mantiene irrefrenables palabras,
Siendo las mas fuertes las que abren las ventanas cruzando los puentes para suspenderse en el infinito.
Y dejarse ir,
Olvidarse del mundo donde seres impávidos transitan caminos que ya están abiertos.
 Solo siguen los resplandores de un falso oro,
Solo esperan el anhelo de un sueño que se esfuma en sus manos.

Todos los tesoros,
No pueden con un alma libre,
La cual ah saboreado la leche que brota preciosa desde los manantiales silenciosos de las ancianas estrellas.
Ellas que con el peso de la oscuridad encienden llamas salvajes,
Fuegos intensos y se embriagan con la pasión de las artes.
Pueden y son las divinas inspiraciones,
Quimeras que atan los pensamientos en puentes que vienen y van.

Resumo y resto las palabras.
Cuento con los dedos las letras que se han autoexiliado del papel,
Que han ascendido como ángeles viles, con alas de nicotina y alcohol.
Manchando el espacio de las almas puras,
Más siempre desea, el pulcro en sus pensamientos mancharse con el barro de la desesperación, beber gota a gota el espíritu que contiene una botella hasta estar vacía.
Y reír con los vicios de soporte,
Para que la voluntad se anide a la razón.

Y empujar la vida que les rodea,
Avanzando no deteniéndose en cada esquina,
Preguntando si han visto el huracán salvaje de pensamientos,
Que cortan los puentes por el peso de las palabras desnudas que van carcomiendo poco a poco las cuerdas que formaron,
Para sostener un pedazo de la experiencia viva,
Salida de la matriz de los que se dejan corromper por la agonía de este mundo,
Incrustándose en la piel.
Aquí como salidos del averno los demonios que danzan fatídicamente en rededor del cuerpo
Y la mente que no soporta la realidad que le rodea,
Queriendo escapar para formar un reino perfecto mas allá de las estrellas.
Realmente una quimera que se deshoja y muere aún antes de nacer.



Circo Rural

Los colores de la tarde acarician el camino polvoriento
Marcha un viejo camión de ¾ por el,
Atiborrado, con un peso insufrible en su carcasa,
Resuenan los pernos y escoltado por viejos carros y camionetas
Que vieron pasar el sol por sus latones.
La noche se acerca montando un caballo azabache,
Las figuras se marcan en el horizonte y entrada la noche
Se ilumina lentamente el espacio ocupado por una desteñida carpa.

El sonido lejano de un generador interrumpe el dormido pueblo,
Carros alegóricos encienden la alameda y los niños salen a mirar
El trayecto de ciegos elefantes, malabaristas, zanquitas y ancianos leones que no tienen más fuerza en sus salvajes cuerpos.
La alegría del circo llama a los alejados de la ciudad y en tropel
Se venden las manzanas confitadas y las nubes rozadas de azúcar.

Un cóndor muestra la majestuosidad de sus alas
Y las luces se encienden,
Disfruten el espectáculo del viejo circo.
Payasos salen a la pista y hacen cabriolas,
Todos los días lo mismo, noche tras noche la misma función.
Serán realmente ellos o solo los espíritus que cobran vida bajo ese maquillaje.
Que más da, que más quieres pensar de la alegre función y esa música
Que se va opacando cuando sales del pueblo con las vallas extendidas por los verdes prados.
Que quieres oír mientras salimos a visitar otro pueblo,
La historia de los ancianos que rinden tributo a su público con un show jamás cambiado.
Cada cuanto pasas por el mismo pueblo…

Cuantas personas has visto partir desde que te haces cargo del negocio de la familia, que consume tu vida y la de tu prole.
Llega nuevamente, llega la alegría del circo.

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martes, 14 de febrero de 2012

Somos

Hoy recordé los dichos de un viejo amigo, siempre preocupado de que a su edad de 26 años estaba casado sin tener hijos aún, decía que perdía mi vida como un joven, que la micro me dejaría y quedaría como el eterno soltero.
Recuerdo la generación de los 80 todos los jóvenes tratando de liberarse a través de la música, las marchas y ideales de una democracia que era distante, pero que paso a paso se iba abriendo camino en el chile de esos años, ellos pelearon sus guerras y salieron triunfantes, con la frente en alto y dispuestos a tener una familia singular.
Es más la mayoría de las personas que conozco de esa época, mantiene una vida simple, dándose lujos en cuanto a la comida o el bebestible, siguen escuchando a Zeppelin o Los Prisioneros, los más amantes del Rock latino.

Muchos de ellos optaron por tener un alto sustento y llevar un holgado modo de vida, los que nacimos en esa época, tuvimos marcados tintes sociales, las personas de clase media (como es mi caso) mas que nada con tendencias de izquierda, tomaron parte de la lucha en sus manos, optaron por ejercer grandes índices de moralidad y nos enseñaron que lo principal es la familia.
Que mientras mas rápido la consiguiéramos, tanto mejor, a las niñitas les compraban cocinas y jugaban a ser las mamás del futuro, a los niños les compraban herramientas y todos ellos tenían sueños de construir y moldear el Chile de hoy. Otros tantos nos gustaban las historias de los ancianos y éramos felices leyendo en ves de jugando.
                                                           
No se en que parte me perdí, de toda esa revolución, pues a mis 29 años, sigo con una vida de chico de 18 y la verdad es que poco me molesta. No escogí una carrera tradicional, seguí mis impulsos, estudie gastronomía carrera que esta muy marcada por los carretes y vida nocturna excesiva. Muchas veces vi a mis ex compañeros de media levantándose a trabajar cuando yo aún andaba de juerga, llevando sus hijos al colegio, mientras yo me daba un bajón en alguna Copec de cualquiera de las calles perdidas de Rancagua. Lo cierto es que si fuimos marcados por la decisión de la democracia, en mi caso escuche los horrores de la dictadura, pero no somos una generación marcada por nada, no tenemos mayor opresión que la de nuestros propios padres, al inculcarnos tener hijos a temprana edad y “echar raíces” cuanto antes.
No tuvimos una revelación en contra de nada y fuimos mas una generación de corderos miedosos de no tener las murallas de los militares y la dictadura.

Al final es comprensible que lo único que tenemos es nuestra familia, pero no a tan temprana edad, me dicen que cambie y la verdad es que no se como, muchas veces mis amigos han llevado a sus hijos a eventos de Recreación Medieval Histórica donde yo los entretengo o han ido a ferias de cerveza en un tono mas familiar, donde yo me saco fotos con los presentes, piden que cambie mi vida, pero me pregunto.
¿Serán ellos tan plenos como lo soy yo con mi forma de ser?
Es verdad que llego a mi casa y no encuentro nada mas que una cama vacía, que es poco lo que ahorro por que no tengo grandes cosas que costear, que si tengo un trabajo donde gano un sueldo un poco mas alto de lo medio, me sirve igual, por que no tengo que pagar colegios, médicos, muchas cuentas o apuros a finales de mes.
Muchos de mis pares siguen el mismo estilo de vida, entonces digo, estaré yo equivocado o más bien ellos se dejaron guiar por su forma de ser felices, yo pienso seguir estudiando, conocer y desarrollarme plenamente, antes de quedar a pasos de lo que quise para mi y dejarlo todo por un hijo.
Se que mi forma de ver las cosas es egoísta, pero no quiero llegar a un bar cualquiera replicando, por que tengo tantas responsabilidades que me comen vivo o por que mi esposa a cambiado tanto.
Por que no somos los mismos que antes y respecto a eso, es que pienso, la gente que me reclama todo esto, llegaron a ser ellos o estaban tan apurados de hacer todo “bien” que se olvidaron de vivir por ellos y empezaron a vivir por el deseo de los demás.
La verdad es que si, soy el chico freak que aún a mi edad me junto con mas freak de edades similares a la mía a jugar rol una o dos veces por mes, que la base de nuestras charlas es que tipo de arma es mejor, que tipo de protección o yelmos nos gusta mas, somos los que bebemos un vino, analizando por que ocurrió la toma de la bastilla y emitimos juicios de historia analizando pros y contras.
Somos los lectores natos, que bebemos mientras escuchamos AC/DC mientras lanzamos los dados o hacemos precalentamiento antes de chocar espadas, somos parte de una generación que no paso por nada pero que renegamos de eso y quisimos reinventarnos.
Estudiar ojala 2 profesiones que  si bien no nos dieran dinero, lo haríamos por gusto, somos parte de los que apoyamos el movimiento en pro de la educación y nos gustaría estar apoyando eso desde dentro.

Somos las revoluciones literarias que quieren darle un giro a la literatura marcada por Neruda o por Parra. Somos los que henchimos el pecho de los jóvenes para buscar un medio donde todo sea mas justo avivamos el fuego de la revolución con palabras cargadas de una febril locura que a pocos les invade, pero cuando eso sucede se transforman en natos investigadores.
Somos los que nos caracterizamos y entretenemos a los hijos de nuestros compañeros, con el choque de espadas y golpeteo de escudos.
Por que entendimos que la libertad no es solo votar por un candidato de la concertación o de la derecha que al final en este país es lo mismo, comprendimos que la libertad es hacer lo que quieras por el gusto que eso te da, aprendimos que somos libres cuando el pensamiento puede volar en pos de las palabras, que vale siempre aprender de la historia, por que conociendo el pasado, mejoramos el presente y podemos entregar un futuro mas justo para todos.



domingo, 6 de noviembre de 2011

Amantes

La oscuridad devora poco a poco la luz,
Que se despide jubilosa entre las nubes.
Hasta pronto, hasta un amanecer nuevo,
Lleno de trinos y colores.
Mas la noche también es el cobijo de los amantes
Es el celestino que se une entre el enlace de manos,
Pasando por el abrazo perfecto, ese del cuerpo tibio de mujer
Entre los brazos,
Cadenetas de esperanzas aforrándose a sus virtudes,
Sobre las cabezas, son admirados por los astros
Y por la luna que brilla mas intensamente
Iluminándolos.

Todo el espacio es gloria
En pos del beso calido,
Todo el espacio enmudece para escuchar
El jadeo pausado, la risa en flor de labios,
Y las palabras de los enamorados.
Esa boca engulle los besos,
Esa mirada penetrante
Lee hasta el alma.
Esa piel suave y tibia es el cobijo necesario.
Esos cabellos son el bosque, que apacigua  los dedos.
El cuerpo descansa entre las piernas
Como una barcaza en el muelle.

Mientras el sudor dulce se agolpa en las narices
Embriagándolos,
Las piernas se anudan y se desvanecen sobre las sabanas,
Acurrucándose, despide la noche con esos cuerpos desnudos.
Saluda el alba, mientras los amantes duermen,
Fusionados en sus cuerpos, aferrados entre las sabanas.


jueves, 15 de septiembre de 2011

Sumido

Siento como oleadas de agujas,
Penetran la fría piel,
Él dolor me acompaña esta noche
Anestesiado por la horda de palabras acumuladas en mis labios,
Languidezco, muero y renazco en cada parpadeo.
Soy conciente e inconciente a la vez,
Los sentidos se agudizan y la fiebre me embriaga
El cuerpo no es más que un cubo de hielo desasiéndose en la noche.
Y los  gritos se ahogan antes del estallido,
Trago mi sombra, mi nombre y los murmullos quedan suspendidos.

Podría rasgar la piel y ahondarme en la espesa sangre,
Podría buscar el nombre de un huérfano
Cuando los espasmos se vuelven incontrolables
Y me siento fuera de este mundo,
Casi conectado con los muertos.
Ya olvidaba la sensación de fatiga
Las inflamaciones desnudas, en la carne pálida.
El eco de palabras en el cielo nocturno.
Las medicinas que tanto odio tomar,
El sabor amargo y el asco en mis entrañas.

Entonces medito,
Me elevo a la par de las estrellas
Y respiro, evadiendo la cáscara inútil que me esclaviza.
Los ojos se inundan recorriendo los surcos anudados;
Sonrío, fumo, camino, me siento, salgo, entro y me estanco.
Soporto las palpitaciones,
El músculo tirante el veneno entrando por el torrente de sangre pétrea
Y aprieto los puños;
Doy el uno dos, evasión, evasión la busco y se esfuma.
Me descargo con el liso e inerte muro,

Sujeto a la cama,
Sudoraciones frías recorren la cáscara.
Me someto al dolor,
Me hago parte con cada poro del cuerpo y le doy la bienvenida.
¿Hace cuanto tiempo no te veía?
¿Por cuánto, te deje anestesiado?
En el tiempo que se prolonga como la estela de cometas distantes,
En el mañana que no deseo que llegue y se suspenda en el espacio
Como ahora.
Miro el techo y asoman desde ahí palabras muertas

Gritos ahogados, destinos exóticos
Que visito cada vez que me extrapolo de mi mismo.
Manifestando inquietudes que solo conmigo charlo,
Como la inmortalidad de las polillas que se queman en la vela.
Y vagan por paralelos distantes,
Como la mandíbula que se cierra apretando un enemigo invisible
Rechinando y temblando entre las cobijas.
Esperando jamás desaparecer,
Por que el dolor nos mantiene.
Y como el guerrero que soy, le hago frente

Le doy batalla y aquí le espero con la mano firme sobre las sabanas,
Con los ojos desnudos
Sumido en la cama…

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Me entiendes

Me entiendes, cuando miro de soslayo tu rostro entre la gente,
Entiendes, lo que es mirar de cara al sol
Y robarle a él sus preciados tesoros.
Compartirlos con el trigo maduro,
Que nos ofrece sus regalos en las mesas de blancos manteles
Con ese olor tan particular,
Entre polvillo del heno, tierra y agua.
Me entiendes, cuando miro el cielo,
Y las presurosas nubes salen sin más vestiduras que su esponjada piel.
Que son cazadas por los ojos de ávidos hombres,

Que imaginan las formas espectrales como verdaderas cosas o animales.
Entiendes, 
cuando mis ojos se clavan en el horizonte
Y huelo la tormenta tras las montañas que se abalanza sobre nosotros lavando todo la crueldad que se masca a diario.
Yo buscaba la humildad en esos rostros ajados por los años,
Curtidos por el paso de días polvorientos donde todo sabe a sal, salido de los poros de sus rostros.
Donde sus sudores dan forma a las tazas donde los hombres de corbata beben su café.

Me entiendes, cuando miro a tus ojos escrutando mas allá de las pupilas y me ahondo en tu alma que está al compás de la mía.
Y a ojos cerrados recorro el camino de tu rostro, pasando por tu nariz, tocando tus labios y dirigiendo a ciegas los míos para fundirme en un beso que trastoca el infinito.
Entiendes, cuando miro tu cuello y dejo caer a tus oídos las frases tiernas del amante  a la conciencia de la amada, mientras me aferro en un abrazo por tu espalda.
Puedes entender todo eso…
Puedes comprender por que, el espacio que hay entre tu cuerpo 

Y el mío que nos delimita se me hace inmenso si no encuentro tus ojos.
Me abstraigo, salto de ti en busca de palabras que describan lo ilógico de mi mente, de mis avances y retrocesos de un tema a otro,
De mis ironías crueles como la vida diaria
Y que aún así,
Compongan la lógica de un par de palabras enlazadas en mí,
Para que lleguen ti,
Y hacia los demás que son tan lejanos como las nubes que otros bobos como nosotros creen cazar,
Pero que son cazados por sueños, palabras y añoranzas.

Me entiendes cuando doy saltos al  azar,
De un tema a otro,
Te digo que te siento,
Mientras te hablo de humildad.
Te digo si me sientes y te hablo de lo ilógico.
Por que el quererte es tener los pies entre las nubes,
Que algunos bobos creen cazar con la mirada,
Lo que ellas arrastran con sus lágrimas.
Mientras los hombres de corbata beben el sudor de los hombres
En arcillas que no les pertenecen.

Y los panes rechonchos salen del horno,
Como de mis labios salen besos.
Me entiendes, cuando hablo de la vida
Y entremezclo las frases que se anudan en mi lengua rebotando con el paladar, produciendo un sonido de golpeteo acompasado.
Mientras los panes blancos salidos del reino de las brazas,
Son como nubes desnudas,
Que se mueven a través de los manteles blancos de los hombres de corbata,
Que nunca tendrán la piel ajada por el sol de la tarde

Y jamás transitan por caminos polvorientos.
Entiendes cuando el sol se esconde entre las montañas y nosotros nos desesperamos pues somos los bobos que cazan las nubes.
Mientras hablas me alimento de tus palabras,
Mientras hablo te alimentas de las mías,
Que difícil es hacer entender, que el peso de las palabras solo muestra parte de lo que sentimos y que más allá de eso, existen cosas simples que nos distinguen de lo normal.
Todo es ilógico, nada tiene sentido, solo saber que si te miro de soslayo debo encontrarte entre la gente.

Adentrarme en tus ojos pues estos mueven mi mundo,
Solo ellos, le dan el giro al sol de mis pensamientos y son la lluvia que lava mi cuerpo.
Solo ellos tienen el peso de reformar mi espacio
Y reestructurar mis sueños,
Yo solo soy el bobo que estructura fantasías en el cielo.
Soy el tonto, que quiere compartir mis sueños con tus deseos…